Wednesday, June 15, 2005

PRISIONERO

Voy caminando por un pasillo muy largo, tan largo que ni siquiera logro ver su fin, pero debo tener paciencia porque al final de este pasillo está el Juez quien dictará mi sentencia o me dejará libre.
Soy un prisionero de tu amor, y me pregunto si tengo derecho a fianza y si pagarás por ella o me dejarás el resto de mi vida en esta celda solitaria y sin poder volver a ver la luz de la verdadera vida.
He esperado minuto a minuto, segundo a segundo tu llegada desde el día en que partiste y me dejaste abandonado en esta vida que conozco muy bien puesto que no es la primera vez que me siento solo. Sin embargo, puedo verte con los ojos cerrados, soy prisionero de tus labios, esclavo de tus manos, exhalo llamas por la pasión que invade mi cuerpo cuando estoy contigo.
Me siento raro, estoy sintiendo y haciendo cosas que jamás había hecho.
Mi corazón está hinchado de tanto amor y todo el tiempo está latiendo por ti.
Me rindo, por fin me doy cuenta que estoy enamorado, por fin acepto que el amor si existe.
No siempre es bello, no siempre es justo. El amor tiene muchas caras, no hay final ni comienzo. El amor puede hacer muchas cosas, porque el amor nos da motivos, nos da luz y libertad, nos deja deslumbrados y desfallecidos.
Yo te amo y siempre podrás apoyarte en mí, porque toda mi felicidad es gracias a ti.
Oscar Ayala

HOLA MAMÁ!!

Ayer desperté esperando a que preguntaras a donde voy, pero nunca escuché nada, abrí los ojos y me di cuenta que estaba solo, la luz del sol no penetraba los cristales de las ventanas, no podía sentir tus manos jalándome por el camino correcto y tropecé, estuve a punto de caer en un hoyo muy profundo, te necesitaba. Sin embargo, no te culpo de nada, no has sido tú quien ha escogido mi vida, no has sido tú quien ha puesto estos obstáculos en nuestro camino; al contrario, tú has dado la cara por nosotros, tu has tenido la fuerza para brincarlos, y no sólo brincarlos sino también los has hecho pedazos y sin ayuda de nadie, ni siquiera la nuestra.
Es por eso que para mí eres la mejor madre, la mejor mujer y la mejor persona que existe en esta vida. Uno cuando se enamora cree que la persona con la que está es la mejor, pero una pareja no da lo que una madre da por sus hijos. Te admiro mamá, y no me he dado cuenta de eso hasta hoy, toda mi vida lo he reconocido y te doy las gracias por haberme dado fuerza las veces que Dios nos separó y hoy vengo a pedirte perdón y a aferrarme a ti.
Cuando te vi, madre, el sol pudo traspasar los cristales de las ventanas y me inyectó un poco de tu sangre, sangre fuerte.
Hoy me despierto, escucho tu voz preguntándome a donde voy. No mamá, yo ya no voy, yo ya vengo. He encontrado tu mano que me va jalando por el buen camino, y siento como si me llevaras en tu espalda saltando los obstáculos.
Mi ansiedad de caminar solo aún continúa impulsando mis pies, pero ahora soy otro, soy más humilde para aceptar que soy parte de ti.
Este recuerdo me lastima y supongo que a ti también, me hace recordar cuando no nos tuvimos; sin embargo, no lo quiero olvidar porque eso también me enseñó a crecer, me enseñó que los caminos son mas fáciles cuando están iluminados, cuando te llevan de la mano, pero estoy consciente de que no siempre va a ser así, aún me falta aprender muchas cosas, apenas empiezo a caminar, estos son mis primeros pasos.
Sé que no hay manera de pagarte todo lo que has hecho por nosotros, pero al menos quiero que veas mi intención de pagarte entregándote mi vida hasta ser yo quien te lleve de la mano, hasta ser yo quien cuide tus pasos, hasta ser yo quien te lleve en mi espalda.
Escucha mi voz callada que todos los días te dice “te amo”, no es necesario decírtelo con micrófono en mano, pero hoy lo grito al mundo entero “te amo y eres la mejor madre del mundo”.
Este no es el único día especial, llevo 23 años especiales a tu lado intentando ser el mejor hijo del mundo; sé que aún no lo he logrado pero llevo mucho años intentándolo para que de alguna manera pueda compensar lo que has hecho por nosotros, tus hijos.
Muchas gracias por haberme dado otra oportunidad de ser tu hijo.
Oscar Ayala C.

ANHELO TU PRESENCIA

¿Qué día es hoy? ¡Qué importa! Todos los días han sido iguales desde que tenía 5 años, me han separado de ti a muy temprana edad.
No sabes que oscuro, que lejos, que callado, yo mismo estoy cayendo.
Hoy la vida me dice que soy tu hijo pero, yo no sé que es un padre, nadie me lo ha dicho, no me dieron la oportunidad de saber lo que es un padre, ni de conocerte, ni siquiera de saber si eras lo mejor para nosotros o de saber quién eres. No sabes que triste es ver cerrarse la alegría de un brutal portazo; sin embargo, siento tus manos cuando me levantan cada vez que tropiezo, todas las mañanas escucho tu llamado a emprender un nuevo día, a hacer algo diferente pero sin ti es imposible, todos los días son iguales.
No sabes como quisiera tenerte conmigo para quererte, no sabes como quisiera que vivieras para vivirte, pero debo ser flojo incitador de vida porque no fue suficiente el tiempo que estuvimos juntos.
He perdido tus pasos y me he perdido en este camino, ya no se por donde ir. Creo que lo mejor es volver a casa a ocupar tu lugar e intentar hacer feliz a quienes has dejado abandonadas y ver por ellas. Sí, es muy difícil, pero me has dejado la mejor herencia que puede recibir el ser humano, “una familia maravillosa” a la que deseo cuidar toda mi vida, porque sé que si aún estuvieses con nosotros lo estarías haciendo de la mejor manera como yo intento hacerlo.
Pareciera que me rehúso a creer que ya no estás conmigo, porque aún puedo sentir tu presencia y eso hace sentirme protegido y con mucha fuerza para seguir luchando y disfrutando de esta vida como tú solías hacerlo.
Te has ido de esta vida, pero no de la mía; por eso sigo entregándote mi vida entera como lo hice al nacer, sigo entregándote mi vida como quería que tú me la entregaras.
Oscar Ayala C.