Wednesday, June 15, 2005

ANHELO TU PRESENCIA

¿Qué día es hoy? ¡Qué importa! Todos los días han sido iguales desde que tenía 5 años, me han separado de ti a muy temprana edad.
No sabes que oscuro, que lejos, que callado, yo mismo estoy cayendo.
Hoy la vida me dice que soy tu hijo pero, yo no sé que es un padre, nadie me lo ha dicho, no me dieron la oportunidad de saber lo que es un padre, ni de conocerte, ni siquiera de saber si eras lo mejor para nosotros o de saber quién eres. No sabes que triste es ver cerrarse la alegría de un brutal portazo; sin embargo, siento tus manos cuando me levantan cada vez que tropiezo, todas las mañanas escucho tu llamado a emprender un nuevo día, a hacer algo diferente pero sin ti es imposible, todos los días son iguales.
No sabes como quisiera tenerte conmigo para quererte, no sabes como quisiera que vivieras para vivirte, pero debo ser flojo incitador de vida porque no fue suficiente el tiempo que estuvimos juntos.
He perdido tus pasos y me he perdido en este camino, ya no se por donde ir. Creo que lo mejor es volver a casa a ocupar tu lugar e intentar hacer feliz a quienes has dejado abandonadas y ver por ellas. Sí, es muy difícil, pero me has dejado la mejor herencia que puede recibir el ser humano, “una familia maravillosa” a la que deseo cuidar toda mi vida, porque sé que si aún estuvieses con nosotros lo estarías haciendo de la mejor manera como yo intento hacerlo.
Pareciera que me rehúso a creer que ya no estás conmigo, porque aún puedo sentir tu presencia y eso hace sentirme protegido y con mucha fuerza para seguir luchando y disfrutando de esta vida como tú solías hacerlo.
Te has ido de esta vida, pero no de la mía; por eso sigo entregándote mi vida entera como lo hice al nacer, sigo entregándote mi vida como quería que tú me la entregaras.
Oscar Ayala C.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home