Friday, July 30, 2004

ERES MI ALEGRIA

Mi alma se elevó el día que llegaste a mi vida,
mi corazón se llena de alegría al ver la luz de tu belleza.
Mientras camines por la vida, yo siempre caminaré a tu lado.
Yo nunca recé para que llegaras a mi, pero ahora que estás aquí,
veré por ti el resto de mi vida.
Tu siempre serás un regalo de Dios para mi,
y no quiero oírte decir que la vida no te lleva a ningún lado.
Con la magia del amor venceremos cualquier obstáculo
y disfrutaremos esta vida juntos.

Wednesday, July 28, 2004

LO QUE DESEO

He encontrado en mi vida amigos, enemigos, conocidos, científicos, intelectuales, pacifistas y aún continúo mi pesquisa porque lo que yo deseo es:

¡UNA MUJER!

¡UNA MUJER! que no tema a la ternura, que se atreva a ser débil cuando necesite detenerse a recobrar fuerzas para la lucha diaria, que no piense que al amarme la derroto o que al amarla me aniquila.

¡UNA MUJER! que me proteja de los demás y de mi mismo, que conociendo mis errores los acepte y me ayude a corregirlos.

¡UNA MUJER! que quiera y sepa reconocer mis valores espirituales y sobre ellos pueda construir todo un mundo, que nunca me rebaje con su trato.

¡UNA MUJER! que con cada amanecer me ofrezca una ilusión, que aliente nuestro amor con toda delicadeza para que con una flor entregada con un beso tenga mas valor que una joya.

¡UNA MUJER! con la que se pueda hablar, que jamás corte el puente de comunicación y ante quien me arteva a decir cuanto pienso, sin temor de que me juzgue y se ofenda, y que sea capás de decírmelo todo, incluso que no me ama.

¡UNA MUJER! que tenga siempre los brazos abiertos para que yo me refugie en ellos cuando me sienta amenazado e inseguro, que conozca su fortaleza y mi debilidad, pero jamás se aproveche de ello.

¡UNA MUJER! que tenga abiertos los ojos a la belleza, a quien domine el entusiasmo y ame intensamente la vida, para quien cada día sea un regalo inapreciable que hay que vivir plenamente, aceptando el dolor y la legría con igual serenidad.

¡UNA MUJER! que sepa ser siempre mas fuerte que los obstáculos, que jamás se amilane ante la derrota y para quien los contratiempos sean más estímulos que adversidad, pero que esté tan segura de su poder que no se sienta en la necesidad de demostrarlo a cada minuto en empresas absurdas solo para probarlo.

¡UNA MUJER! que no sea egoísta, que no pida lo que no se ha ganado, pero que siempre haga esfuerzos para tener lo mejor porque lo ha ganado.

¡UNA MUJER! que goce dando y sepa recibir.

¡UNA MUJER! que se respete a sí, sino porque así sabrá respetar a los demás, que no recurra jamás a la burla ni la ofensa, que más rebaja a quien las hace que a quien las recibe.

¡UNA MUJER! que no tenga miedo de amar, ni que se envanezca porque es amada, que goce el minuto como si fuera el último, que no viva esperando el mañana porque tal vez nunca llegue.

Cuando la encuentre la amaré intensamente.

MARIA

Tu María, no sabes como quisiera tener todo el tiempo del mundo para quererte, pero no voy a convocarte junto a mi, ya que aún en el caso de que todavía no estubiese aquí muriéndome, entonces moriría solo de aproximarme a tus rechazos.

No sabes cuanto he luchado por seguir viviendo, no sabes como he querido vivir para vivirte, pero debo ser flojo incitador de vida porque me estoy muriendo sin ti. Tu claro no lo sabes ya que nunca lo he dicho, ni siquiera esos días en que me descubres con tus manos incrédulas y libres, con tus labios aunque solo fueron instantes.

Tu no sabes como valoro tu sencillo coraje de quererme aunque solo sea como amigo.

Tu María no sabes, y sé que no lo sabes porque he visto tus ojos despejando la incógnita de miedo, no sabes lo débil que me vuelvo ante ti, no sabes que cualquier cosa me deshace, pero en todo caso yo estoy seguro de quererte así, tal y como eres, me trates como me trates.

Tu María no sabes que bien, que lindo dices "Corazón", de algún modo has inventado un nombre con tu cariño aunque sé que no solo a mi me lo dices pero me gusta e imagino que solo es para mi.

Tu eres la respuesta que yo esperaba de una pregunta que nunca he formulado, tu eres mi mujer y la que me abandona, tu eres mi mujer y yo el que flaqueo.

Tu María no sabes, al menos no lo sabes en esta espera, que triste es ver cerrarse la alegría de un brutal portazo. Es raro pero siento que me estoy alejando de ti y de mi, después de que estábamos tan cerca uno del otro, quizá porque vivir es eso, es estar tan cerca y yo me estoy muriendo sabiendo que cada día que pasa te alejas mas de mi.

No sabes que obscuro, que lejos, que callado. Tu María, María, tu nombre ¿Cómo era?, yo mismo estoy cayendo. Tu de todos modos no sabes ni imaginas que sola va a quedar mi muerte sin tu vida.

Tu María, no sabes cuanto te necesito, no sabes cuanto anhelo escuchar tu voz aunque sea por última vez.

Te Amo María.

Oscar A.